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Bitácora personal de Vicente Ferrer

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Quizá nos lleve el viento al infinito PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Miércoles, 15 de Abril de 2009 23:30

Estaba pensando en que diablos escribir para mantener viva esta bitácora y se me ocurrían demasiadas cosas, nada original: mi opinión sobre el  cambio de gobierno, el 89 cumpleaños de Vicente Ferrer (el grande,el de Anantapur), el próximo congreso de Hispalinux... pero no me apetece hablar de nada de esto, ya hablan otros y muy bien, por cierto.

Me ha venido a la cabeza el título de este escrito, es una deliciosa novela de espionaje y ciencia ficción del gran Gonzalo Torrente Ballester, no es muy de su estilo pero, es suya.  Una noche hace unos años, tras una estupenda cena en La Matilde y cerrando uno tras otro varios garitos de la noche zaragozana de entre semana (no demasiados, por cierto) entre copita y copita, Alvaro Torrente (hijo de don Gonzalo) nos fue desgranando a David de Ugarte y a mi, toda la trama de esta novela que, nos dijo, estaba descatalogada (días después conseguí comprarla).  No viene a cuento el motivo de aquel encuentro, ni siquiera lo recuerdo claramente pero, me ha venido a la memoria esa noche y aquellos días en que muchos de nosotros concebimos grandes esperanzas sobre el futuro de Zaragoza.

Algunos sabéis de qué y de cuando estoy hablando, otros  dirés que vaya gilipolleces dice este tio, de todas formas, nadie me negará que el título de este post, es bonito,

COMMENTS (5)
Torrente Ballester
5 Jueves, 21 de Mayo de 2009 06:17
Jesus Cotta
El título de esa novela es un endecasílabo estupendo y la novela, coincido contigo, tiene muchos elementos novedosos en el autor. Es una de mis favoritas. Y asemás está el detalle de que la última frase de la novela es el título.
me lo imagino
4 Domingo, 10 de Mayo de 2009 22:11
cris
pues eso, que me imagino el contexto y las ilusiones... qué le vamos a hacer!!..
Besos y a resistir!
Vivan los preservativos de colores (Y que se joda Benedicto XL)
3 Sábado, 18 de Abril de 2009 10:54
Chabi
Es la primera vez que veo tu Bitácora, y me gusta. Es enriquecedor que en este mundo de vivos, de grandes corredores y prisas, donde ya no paramos en los bares a hablar, ya que es caro y esta mal visto, podamos encontrar amigos en estos foros y conversar de lo cotidiano, y no solo recordar (cargante por si solo, además de que las memorias fallan ya muchísimo) sino reflexionar (gilipolleces..)
Desde luego el título es hermoso y sugerente (no he podido leerla), sobre todo para los habitantes de esta Zaragoza, que hemos dejado llevarnos por los vientos de las ideas, pero parece en muchos casos que hemos avanzado poco, que como con el cierzo, nos hemos cargado los bolsillos de piedras para no salir volando hacia el incierto Delta de la utopía, y viendo como los más listos, afianzados en buenos mástiles, utilizaban los vientos para coger altura...
Un abrazo y sigue escribiendo, que mola
Comprendido
2 Jueves, 16 de Abril de 2009 17:08
JulioB
Si hablas de una noche con Ugarte, con grandes esperanzas, hablarás de hace 5 o 6 años, supongo. El libro lo he leido en parte y no está mal, el título es genial, eso si.
?
1 Jueves, 16 de Abril de 2009 00:34
Andrea
La verdad es que voy a buscar ese libro, me he quedado intrigada. Ni se bien de que estas hablando ni pienso que seas gilip... pero es bonito el titulo, es cierto.

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Última actualización el Jueves, 16 de Abril de 2009 19:26
 

Leído por ahí

Ninguno terminamos Derecho. Pero es que nosotros no perseguíamos justicia sino las piernas de Marina. Juan se sentó en la última fila y yo, en la primera. Mientras él procuraba meterle mano, yo prestaba a Marina mis apuntes. La noche que los vi besándose, no pude soportarlo más y todo el peso del Derecho Romano cayó sobre el cráneo de Juan repetidas veces. Nadie quiso defenderme hasta que una mañana se abrió la puerta de mi celda. No necesité levantar la cabeza para reconocer esas piernas. A ella, estaba claro, le gustaban los chicos malos.

Isabel González González