Enlazo y reproduzco el post de David de Ugarte sobre Bush & cia., totalmente de acuerdo, como casi siempre.
“Tu despedida, perro!!”
gritó hoy un periodista iraquí en la rueda de prensa de despedida de
Bush. Bush deja un país (aún más) arrasado y una simpática cleptocracia
zipaya en el gobierno. Una cleptocracia que parece haber cambiado el “Dios es grande” de la bandera, por el “A robar, a robar, que la ocupación se va a acabar“.
Hoy al zipayo sin nombre pero con cargo de primer ministro le quedó el
gesto autoritario de encargado chusco de franquicia, a Bush la eterna
cara de idiota y al periodista un largo día de golpes y patadas. Al
mundo le queda descubrir que Obama defenderá los intereses de su país,
es decir, apuntalará a sus zipayos.
A continuación transcribo literalmente la Carta abierta al presidente Zapatero, que Jorge Fuertes, presidente de Hispalinux, ha publicado en la web de ésta organización y que suscribo en su totalidad.
"(…) bajo las condiciones existentes, los capitalistas privados
inevitablemente controlan, directamente o indirectamente, las fuentes
principales de información (prensa, radio, educación). Es así
extremadamente difícil, y de hecho en la mayoría de los casos
absolutamente imposible, para el ciudadano individual obtener
conclusiones objetivas y hacer un uso inteligente de sus derechos
políticos."
(Albert Einstein, ¿Por qué socialismo? Artículo publicado en Monthly Review, Nueva York, mayo de 1949).
El pronóstico de Albert Einstein fué constatado años despues en el
Plan Estratégico de 1996-2001 de la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO), el cual advertía
que si la concentración de la información, la comunicación y el soporte
técnico quedaban en pocas manos, se resentiría seriamente la democracia
en el mundo.
Desgraciadamente no previno que los intentos de equiparar los
derechos de autor con la propiedad (lo que ha venido llamándose
"propiedad intelectual") tendrían un efecto aún más perverso; la
expropiación del conocimiento público, sufragado por toda la humanidad
durante miles de generaciones y la apropiación del mismo por parte de
personas que dicen tener "todos los derechos reservados" sobre su obra.
Como si no hubiera reutilizado conocimiento que a todos pertenece y
del que nadie es, ni puede ser, su amo en exclusiva. Como si no
hubiéramos sufragado todos, solidariamente, las estructuras que han
hecho posible su aprendizaje, su bienestar y la posibilidad misma de
vivir para poderla realizar.
Por otro lado la propiedad privada, en España, no es ilimitada por
naturaleza, más al contrario; está sometida a la función social. El
limite de la propiedad privada no es pues algo ajeno, exógeno o
impuesto desde fuera sino que es algo consustancial a si misma y, por
tanto, en el caso de los derechos de explotación de la obra (la mal
llamada "propiedad intelectual") el derecho universal de acceso a la
cultura supone el objetivo mismo de los derechos de autor (fomentar la
creación para el aprovechamiento social).
Es por eso que nuestra Constitución en su artículo 44. establece que
"Los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura, a
la que todos tienen derecho y promoverán la ciencia y la investigación
científica y técnica en beneficio del interés general."
Por tanto los Derechos de Autor no pueden equipararse a los Derechos Fundamentales, y menos, ser prevalentes sobre ellos.
En ningún caso la investigación, persecución o penalización de una
infracción de derechos de autor puede suponer la conculcación de
Derechos Fundamentales como los expresados especialmente en el artículo
18 y 20:
Inviolabilidad del domicilio (no se puede registrar nuestros equipos sin consentimiento u orden judicial).
Secreto de las comunicaciones (no se nos puede espiar o conocer los datos que intercambiamos los ciudadanos sin orden judicial).
Límite a la informática para preservar la
intimidad familiar (no se puede hacer estimaciones estadísticas de
tráfico que permitan saber nuestra actividad sin orden judicial).
Derecho a una comunicación libre: Que abarca nuestra Libertad de Expresión, producción y creación literaria, artística, científica, técnica y tarea docente.
Derecho a la información: A recibirla y emitirla
con prohibición expresa de la censura previa, el secuestro
administrativo y cualquier maniobra para dificultad nuestro acceso a la
información y la cultura.
Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.
Es por todo esto que la Neutralidad de Red es una obligación que
deriva de los derechos fundamentales. Es decir, que los intermediarios
deben mantenerse neutros y limitarse a conectar a proveedores de
contenidos (sean personas físicas o jurídicas) con aquellos que deseen
acceder a ellos sin jerarquizar, priorizar o penalizar dicha
comunicación bajo ningún supuesto que no sea el de la voluntad del
ciudadano. Y, por supuesto, garantizando el secreto de los datos y que
por sus redes circulan y siendo completamente escrupulosos con la
privacidad e intimidad de las personas.
Sr. Rodriguez Zapatero, por favor comuníquele a su
Ministro de Cultura y a su Ministro de Industria que su gobierno está
empeñado en favorecer los derechos de los ciudadanos y que si no están
por la labor, que al menos respeten su promesa de acatar la
Constitución Española.
--- Jorge Fuertes Alfranca Presidente de Hispalinux
Acaba de celebrarse el FICOD (II Foro Internacional de Contenidos Digitales) y, aunque no he leido detenidamente ponencias y contenidos, me ha sorprendido agradablemente la concesión de uno de los premios FICOD a la empresa aragonesa COLORIURIS.
Recientemente hablaba con Pedro J. Canut, principal responsable de Coloriuris y me pareció convincente su teoría de que la propiedad intelectual debe estar en manos de los autores (no en las de oscuras sociedades que no son autoras más que de sus tropelías, pienso yo) y para ello, herramientas como Coloriuris son garantía de libertad fundamentalmente.
Bueno, no pretendo explicar qué es Coloriuris, solo pretendo dar mi más sincera enhorabuena a Pedro y sus colaboradores. Espero que, a partir de ahora avance su proyecto como, sin duda alguna, merecen.
Ha ocurrido, por primera vez en la historia, un negro (bueno, no muy negro, no es pobre) accede a la presidencia del país más poderoso del mundo.
Como mucha otra gente, no me hago demasiadas ilusiones, no sé si mejorará la esperanza de vida de los niños del "tercer" mundo, no sé si se firmará la paz en los frentes abiertos.. Realmente no parece muy difícil, basta con sustituir las exportaciones de armas por otras de medicinas y alimentos pero, me temo que va a ser algo más complicado.
El absoluto poder del gran capital (con residencia en USA), no se si va a cambiar suficiente su orientación para que no se desvanezcan las ilusiones que una campaña electoral larguísima ha generado.
Quizá fuera suficiente con que no interviniesen en los problemas del mundo, ya que no son capaces de solucionarlos, al menos que no los creen. No necesitamos mas elementos como Osama Bin Laden o el propio Sadam Hussein, cuya ascensión al poder en cada uno de sus ámbitos, fue dirigida y financiada por los USA, como todo el mundo sabe. No necesitamos más guerras del petróleo, no queremos más apoyo a golpes como los de Chile y Argentina. No intervengan por favor, no como hasta ahora, al menos.
Por aquí se lleva lo de dar 100 días a un gobernante antes de empezar a criticarle, por supuesto señor Obama, 100 y los que hagan falta, a algunos no nos va a poder defraudar pero, ojalá nos sorprenda agradablemente. Y, si empieza a hacer cosas decentes, que sea por muchos años.
Enhorabuena señor Obama, ¿enhorabuena para nosotros también? ojalá sea así.
Tras unos años de bonanza económica, de inversión, de buenos negocios, sobre todo para un par de sectores, la banca y la construcción (bueno, mejores negocios para la especulación), diversas coyunturas nos han traido a una crisis económica que, no por ser mal de muchos, nos consuela.
La insaciable avaricia (esto lo decía hace unos días Joaquín Almunia) de los mencionados banca y construcción, que, a pesar de ver venir el inevitable pinchazo del globo (burbuja inmobiliaria le llaman), han seguido permitiendo (los bancos con sus fáciles préstamos hipotecarios a decenas de años) que los ciudadanos compren viviendas a unos precios que no pueden pagar.
Al final, el castillo de naipes se viene abajo. Ojo, principalmente en la meca del liberalismo (liberalismo a su estilo, claro), los mismísimos U.S.A. y, por supuesto, los poderes económicos del mundo, al dictado del gran padre blanco (Bush) han acudido sin demora al rescate de los pilares del capitalismo, los ricos (las entidades bancarias y las grandes inmobiliarias).
Ni por asomo se les ha ocurrido en ningún momento a los grandes poderes económicos, echar una mano (de verdad) a los principales pequeños motores de la economía, las pequeñas empresas y los autónomos, pero esto es otra historia.
De todas formas, ahora van a votar los estadounidentes, más tarde votaremos nosotros y, como si todo fuera bien, colocaremos en el poder a los mismos que hoy nos ponen en la picota. Ojo, aunque prefiero al PSOE que al PP y prefiero a Obama que a McCain, no me llenan, ni mucho menos ninguno de ellos. Quizá deberíamos los ciudadanos invertir lo que todos ( o casi todos) tenemos, algo de tiempo y, lo que tenemos menos, ganas, e ir "al rescate" de valores políticos que, hoy por hoy están sumidos en una total bancarrota.
No hay mal que cien años dure, reza nuestro refranero y puede que sea verdad, más nos vale en referencia a la crisis económica que nos tiene acongojados, sobre todo, por que no veo que pueda solucionarse solamente con medidas gubernamentales. Ciertamente, lo que habría que hacer es cambiar la actitud de los ciudadanos de todo el mundo, los grandes empresarios deberían perder un poco el miedo a invertir el dinero propio y tener un poco más de cuidado al invertir el ajeno. Los gobiernos deben intervenir, por supuesto, pero no tanto como repartidores de pastel (grandes contratos, subvenciones ...) como de gestores del bienestar social, tomando como bienestar social, por delante de la renta per cápita, el nivel cultural de la ciudadanía, la libertad en todos los ámbitos, la sonrisa de los niños, la sonrisa de todos. A una ciudadanía culta, libre y feliz le es más sencillo capear las crisis.
Es mejor invertir en unas vacaciones, un curso de pintura (o de lo que sea), un buen ordenador (con GNU Linux, por supuesto) ..., que en un apetitoso fondo de inversión con el que podemos ganar más dinero o ver como se va por el desagüe sin que nada podamos hacer más que lamentarnos, como está ocurriendo estos días con la quiebra de Lehman Brothers, por ejemplo. Y si queremos invertir en ganar más dinero, deberíamos molestarnos en buscar empresas y proyectos (grandes y pequeños) que, aunque no parezcan tan seguros, empujen las economías por el camino del trabajo, la investigación, el avance en general, no por el de la pura especulación del bien/mal hacer de grandes corporaciones tan lejanas como ajenas.
Es más costoso lo que propongo, por supuesto, pero la calidad de vida tiene también el ingrediente de las cosas que consideramos bien hechas. No parece tener relación con el tema de este escrito, hablo del científico Stephen Hawking, pero me parece el modelo máximo, no tanto por sus espectaculares conocimientos sobre casi todo, sino por la inusual capacidad de entrega de si mismo a la sociedad. Estos días, tenemos el honor de tenerlo entre nosotros por Galicia, le van a dar otro premio (el Fonseca de Divulgación Científica), ya no puede siquiera mover los dedos, maneja un ordenador con el movimiento de los ojos, ya casi parece que no es nada, pero es muy muy grande, intentemos imitarle un poquito, saldremos adelante.
No van mal nuestros atletas en los Juegos Olímpicos, desde mi punto de vista, claro que yo no estoy todo el puto día diciendo que somos los mejores, que nos llevaremos 25 o 30 medallas como mínimo, etc. etc. Estoy ahora viendo el partido España-China de baloncesto y pierde España de 14 en el último cuarto, podemos ganar, por supuesto, pero si ganan los chinos (que son muy buenos) pues mala suerte, no se habrán estrechado los límites de nuestra tierra ni se habrá menoscabado el trabajo de los profesionales (los preparadores digo) del deporte español. Pero ojo, desde el punto de vista de buena parte de los medios de comunicación, con anuncios y cortos (en conjunto con las marcas de prendas deportivas), somos la hostia, nadie puede con nosotros, por pura raza (eso si no leemos los nombres de algunos de los atletas, como Josephine Onyia o Ayad Lamdassen), "a por ellos", "podemos", etc. etc.
Menuda presión para los deportistas y, lo que es peor, menuda presión para los ciudadanos cuya valía parece estar en manos de un triple de Navarro o de una derecha de Nadal o quizá de unas pedaladas de Freire. Quizá esté yo equivocado y sea todo esto bueno para el deporte y para España pero me parece un peñazo insufrible todo lo que acompaña a cualquier acontecimiento deportivo en el que tengamos posibilidades.
De todas formas, lo que menos me gusta es que todo esto sea el consabido "pan y circo" para que la nueva "furia española" suavice los problemas económicos y sociales que la escasa eficacia de los sucesivos gobiernos de unos y otros están creando en nuestra tierra.
En este rato, la selección de baloncesto está danto la vueta a la tortilla y puede que gane (deseo que se lleven una medalla, como el que más), ¡adelante!.
Jazz; la buena música en Zaragoza tiene nombre propio: Monkayo Jazz Band. Su líder Chus Fernández,
además de ser un extraordinario músico, está haciendo una encomiable
labor por difundir el jazz y otras músicas por toda nuestra geografía.
Un libro, bueno, en realidad quiero recomendar una trilogía: 11M:Redes para ganar una guerra, El poder de las redes y De las naciones a las redes. El coordinador y autor (con otros) es David de Ugarte, una de las pocas personas que, en mi vida, me han impresionado de verdad. El último no está todavía publicado pero, como es costumbre en David, podéis leerlo ya, incluso debatir sobre los tres.
Leído por ahí
Se lanzará desde el trapecio. Correrá a través de la raíz cuadrada, sintiendo como el aliento de la
malvada hipotenusa se le acerca hasta casi atraparlo para siempre. En un intento vano por despistarla
llega al abismo de la derivada. Se siente acorralado, pero no, encuentra una salida en la división y
vuelve a escapar deslizándose por ésta. El número Pi se salva y llega hasta el infinito. Pero… —Andrés, ¿me escuchas? —Sí, maestra. —Muy bien, continuemos. Si un tren sale de Madrid a las ocho de la mañana y otro de Barcelona
a las diez… La malvada hipotenusa capturó a Pi.