Hace un par de semanas, Isabel (mi chica) me conminó a echar un vistazo al "agujero" que en el centro de mi ciudad (Zaragoza) ha dejado al descubierto una buena parte del cauce del Huerva. La verdad es que me quedé impresionado, gratamente impresionado. Últimamente muchos ciudadanos nos hemos acostumbrado a caminar por las orillas del Ebro, del Canal... orillas que han sido acondicionadas como paseo ciudadano, con gran acierto, a mi modo de ver, quizá por esto, se me ocurrió que podría dejarse el Huerva descubierto de nuevo, ¿sería posible?, probablemente no, no soy experto en estos temas.
Días después, he leido un escrito, que reproduzco a continuación, de mi amigo Antonio Lorenzo, arquitecto y conocedor de la ciudad, que sí es experto en esto. ¿Será posible dar este paso atrás/adelante? ¿podremos recuperar otra ribera en pleno centro de la ciudad?, yo voto a favor (no estaría de más votar sobre esto).
Escrito de Antonio Lorenzo: "El Huerva reaparece, en un tramo, ante los ojos de los zaragozanos. Para una parte de ellos resulta sorprendente: ¡Anda, pero si había un río ahí abajo! Para otros es simplemente hermoso: un tramo muy diferente a los ya conocidos. Integrado, bien integrado, en una calle. Con sus proporciones adecuadas, el espacio preciso,...¡Y con esos árboles! ¡La calle más bonita de Zaragoza! Un hallazgo de primera, un regalo para la ciudad.
Vaya manera de empezar el año, sin haberse recuperado del todo de los efectos de la tormenta tropical Jeanne que segó más de 5000 vidas hace pocos años (en 2004, creo), las fuerzas de la naturaleza se ceban de nuevo, esta vez con inusitada saña, con uno de los paises más pobres del mundo, Haití.
Terremotos como el de Haití (algo más de 7 grados de magnitud en la escala de Richter), ocurren en Japón con frecuencia, pero jamás con consecuencias tan terribles. La diferencia radica, como siempre, en la distancia que hay entre el primer mundo y el tercero.
Es muy triste ver en las imágenes que llegan a nuestros hogares, a través de la televisión, no solamente la devastación y muerte, también la desesperanza de los ciudadanos que deambulan entre ruinas y cadáveres, sin saber qué va a ser de ellos a partir de ahora y, seguramente, preguntándose por qué tiene que tocarles el vinagre y la hiel siempre a los mismos.
Me alegro profundamente de que se haya acabado el suplicio de los tripulantes del Alakrana y sus familias. Supongo que ha habido una "bajada de pantalones" del gobierno español, supongo también que no cabía otra opción, la integridad de nuestros marineros es más importante que otras cosas, ¡ya pillaremos a los jodidos piratas!.
Escuchando hoy, primero a la portavoz del PP (no se como se llama esa impertinente jovencita) y después al eterno candidato Sr. Rajoy, me han entrado ganas de vomitar. Yo, que critico al gobierno del PSOE por muchas cosas, que no puedo, ni quiero aceptar que las cosas son como son y no hay nada que hacer para cambiarlas, que más vale malo conocido... Tampoco pienso que vale todo contra el gobierno. Hay que criticar lo que está mal hecho (que no es poco) pero, de vez en cuando, hay que felicitar, o simplemente callar ante las acciones correctas o no demostradamente incorrectas que éste ejecuta.
Casi es el momento, habría que esperar a que los secuestrados estén en casa, creo yo, pero eso, casi es el momento de analizar lo que a los españoles nos ha pasado con este secuestro. Anunciaban prácticamente todos los partidos del arco parlamentario, que, al finalizar este triste asunto, exigirían al gobierno, explicaciones a los distintos modos de proceder de éste.
Pues bien, que todo el mundo pida las explicaciones pertinentes (por cierto, estoy de acuerdo con lo que apunta el portavoz parlamentario de Izquierda Unida, sobre la responsabilidad no denunciada por nadie del armador del Alakrana), que cada uno diga lo que tenga que decir, que entre todos aporten soluciones a este tipo de sucesos que, me temo, no han acabado pero, por favor, no caigan en la falta de estilo que hoy ha tenido el Partido Popular, no es buena cosa, no nos gusta a los ciudadanos.
Parece que esa fusión de venenos compuesta por las multinacionales de la "cultura" y las asociaciones que representan a los autores (sgae, cedro, ...) han ganado otra batalla y han conseguido que los "demócratas" representantes europeos puedan jodernos a los ciudadanos a favor de sus intereses y, por supuesto, en nombre de la democracia.
Vale, como siempre, habéis ganado otra batalla, el poderoso caballero: Don Dinero, siempre lo hace. Pero, no penséis que todos los ciudadanos somos una panda de borregos, de alguna manera nos vamos a defender. No tenéis nada que ver con la cultura, no tenéis nada que ver con la democracia, no tenéis nada que ver con la libertad, no tenéis nada que ver con nosotros.
Yo puedo vivir sin pagar más derechos de autor que los que me roban esta banda de sinvergüenzas (sgae, etc.con sus cánones), puedo releer La Iliada, El Libro de la Selva, La Metamorfosis, Guerra y Paz, Los Miserables, Poeta en Nueva York... y puedo escuchar a Mozart (que segun Sinde murió prácticamente de hambre por que no había derechos de autor), a Albinoni, Ravel, Rossini, Verdi... y a cualquier ciudadano vivo, guitarra en ristre que no ceda a las presiones de esta banda de indeseables.
Miserables peseteros, no creo que podáis con todos nosotros, Sinde, Bautista, Zapatero, idos a la mierda.
Escribo esto pocas horas antes de conocerse el resultado de las votaciones del COI, que resolverán si algunos suben a la gloria o bajan al infierno.
No me gusta el hecho de que los eventos sean más importantes para la ciudadanía, que los logros sociales, científicos, económicos, artísticos incluso deportivos, derivados del trabajo diario y el buen hacer de los responsables de ello.
Teniendo en cuenta de que vivo en Zaragoza y vamos de la ExpoAgua a la ExpoNabo, optando también a la capitalidad europea de la cultura (¿?), tengo razones para pensar así, vamos, me parece a mi.
De todas formas, hoy por hoy, a pesar de lo expresado, con el gasto hecho en parte (jodida política de hechos consumados), aunque no tengo ninguna corazonada, deseo que sea Madrid la sede olímpica elegida (que no lea esto mi hijo, por favor).
Pero, si a pesar de mi deseo, no sale Madrid, preparémonos, vamos a asistir al baile de los vampiros a que nos tienen acostumbrados los altos dignatarios de nuestro país, empezando por el empalamiento en crudo de Gallardón (por los suyos seguramente) y terminando por no dejar títere con cabeza, eso si, hasta la próxima, que no tardará.
Bueno, hay algún evento que si me parece verdaderamente interesante, por ejemplo, la Cumbre del Clima de Copenhague, a ver si conseguimos un entusiamo parecido en este caso.
Para llevar la contraria a la impresión de que nada bueno puede ocurrir, hace un rato he escuchado un par de noticias que no me parecen malas, al contrario, me parecen bastante buenas.
Cierto es que esto me pasa de manera corriente, intento ser optimista viendo el lado bueno de lo que ocurre en el mundo pero, más temprano que tarde, el tiempo me quita la razón y se me queda una cara de gilipollas de no te menees.
De todas formas y, mientras los hechos no me contradigan (lo harán la COPE y gentes del mester de clerecía, de penosa calaña) me parece una muy buena noticia el hecho de que el Consejo de Estado haya avalado la constitucionalidad de la reforma de la ley de aborto promovida por el Gobierno (representado por la ministra Bibiana Aído). El dictamen sobre el texto, que no es vinculante, fue elaborado por Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón (y sus ayudantes, claro), ex diputado de UCD y Alianza Popular y ponente de la Constitución Española, ya véis, the times they are a-changin.
También me parece buena la noticia de la decisión del presidente norteamericano, Barack Obama, de retirar el escudo antimisiles. Puede que haya extrañas maniobras tras este hecho, pero la cosa es que entreveo aquí un paso adelante hacia la trasnochada reivindicación de la "paz mundial", supongo que le echarán algún otro bocado a los tétricos fabricantes de armas pero, de momento me parece bien esto.
Han pasado hoy algunas cosas buenas más, también muchas malas pero, como he dicho otras veces, no se puede abarcar todo, hoy toca una de cal, o dos.
Se está escribiendo mucho (bien, regular y mal) sobre la crisis económica que nos afecta a toda la ciudadanía, aunque hay un aspecto que, a mi entender, es uno de los más relevantes y graves: la caída del valor del trabajo.
Miles
de trabajadores y empresas se han visto obligados a decidir: congelar o
incluso rebajar su sueldo… o quedarse sin trabajo. El ahorro en salarios, se perfila como la solución a una oleada de despidos.
La evolución de los precios roza la deflación y las empresas continúan
teniendo pérdidas. Ante el cierre de las compañías sólo queda una
solución, que ha de ser aceptada por todos los empleados, la reducción
o congelación del sueldo. Los expertos debaten sobre la moralidad de
esta propuesta, pero, sobre todo, si se trata de una medida positiva
desde el punto de vista económico.
En el universo del trabajo autónomo, la caida de precios ha llegado a ser insostenible, los que tienen suerte (más bien, trabajo), deben emplear muchas más horas para conseguir un sueldo normalmente inferior a lo que percibían hace un par de años.
Es posible que la economía se rehaga, pero no sé cuanto costará recuperar (si llega a ocurrir) la capacidad de trabajo, la calidad profesional de los ciudadanos que, a base de ser minusvalorados si no expulsados directamente del mundo del trabajo, están cayendo en situaciones deprimentes.
Señores dirigentes de nuestros destinos, por favor, no midan sólo en cifras la crisis económica, es fundamental para volver a levantarnos, que no quede en el suelo el valor del trabajo. No sé como hay que hacer esto, pero debemos pensar seriamente en ello.
Llevamos unos cuantos días escuchando una serie de cantinelas: "la vuelta de vacaciones", "el nuevo curso", "la depresión post vacacional", etc. etc...
La realidad es que hay un porrón de gente que sólo ha conseguido hacer un pequeño paréntesis vacacional, otros no han hecho ni un sólo día. Esto me lleva a pensar en ¿de quién coño están hablando?, ¿de los ricos?, no, están hablando de los funcionarios y clases similares, unas gentes que no están en crisis en ningun momento, no van al paro, no sufren lo que el resto de los mortales, tienen tiempo para planificar su más que abundante tiempo libre, tienen tiempo hasta para pensar lo que pasará cuando vuelvan a su puesto de descanso (ui! perdon, de trabajo) lo que les estresa tremendamente y claro, les deprime y, tras la visita correspondiente a su colega médico/a, con el correspondiente parte de baja, vuelven a su "merecido" asueto.
No sé si en los medios de comunicación ocurre también esto, me extraña, por lo que me encantaría que dejasen de hablar de vacaciones de navidad, vacaciones de semana santa, puente de tal, puente de cual, etc. etc., tengan, por favor, un poco de respeto a la más que gran cantidad de ciudadanos que, o no tienen vacaciones apenas, o tienen demasiadas (putos parados).
¡Ah! para que a nadie le entre el "sindrome postvacacional", que todo dios se ponga a trabajar si tiene ese privilegio, ¡menos cuento, coño!.
Acabo de leer un comentario a mi último post, en el que Octubre (no tengo el gusto de conocerle) me dice que hace 4 meses que no escribo nada. Pues vale, que no se diga, raudo y veloz me pongo a ello, esi sí, de tirón, sin pensar lo que voy a escribir ya que ese ha sido el motivo de no hacerlo. Cada vez que me he dicho -voy a escribir sobre esto-, al escuchar alguna noticia (fundamentalmente indignantes) por la radio, tv, internet, etc. se me han ido las ganas al darme cuenta de que habría que estar escribiendo muchas horas al día para protestar por la basura que aflora constantemente en nuestra sociedad, no me refiero a nada en concreto, hay muchas cosas, el ver, por ejemplo, que la crisis que nos está empobreciendo más y más a los ciudadanos, está enriqueciendo más y más a los ciudadanos+ (los ricos, claro). ¿Cuánto estarán ganando los grandes laboratorios farmaceúticos sólamente con la gripe A? (enlazo un vídeo que anda por la red y que ha publicado también mi amigo Queru), bueno, hoy no sigo con estos temas, esperaré al próximo artículo que, espero, tarde algo menos que este y sea algo menos negativo y triste.
Hace unos años, cuando el PSOE de Zapatero ganó las primeras elecciones, comenté que a mi "no me podía defraudar", realmente no esperaba muchas cosas pero, en algunos casos, incluso me sorprendió gratamente cumpliendo puntualmente alguno de los puntos de su programa electoral.
No voy, en este escrito, a cargar al gobierno con la culpa de todos los males que nos acosan, tienen parte de responsabilidad de la crisis económica, por supuesto, como la tienen los que gobernaron antes que ellos, por permitir el enriquecimiento ilícito de los constructores, bancos, grandes corporaciones, etc. aunque, lo que más daño ha causado, a mi modo de ver, es la falta de apoyo a la creación de la verdadera riqueza que un país puede conseguir, el desarrollo, la innovación, la creatividad acompañada del trabajo, de miles y miles de ciudadanos de todos los sectores: investigadores, trabajadores autónomos, pequeños empresarios, colectivos y asociaciones...
Y, lo peor de todo es que, en medio de una de las peores crisis del periodo democrático, el gobierno ha presentado varias soluciones, una de ellas es la de dotar a todos los escolares (más de 400.000 en este año) de un ordenador portátil para cada uno. No digo que sea mala cosa, tampoco tengo claro si será muy buena para los escolares, para quien está clarísimo que es buena es para empresas como Microsoft (puede que también el grupo PRISA) que, por decreto, se van a llevar un montón de millones de euros. La fórmula es que los ordenadores mencionados llevarán dos sistemas operativos y uno de ellos será, por supuesto, Windows de Microsoft, se utilice o no. Este artículo de Hispalinux lo explica mejor.
Pudiendo apoyar a las empresas españolas, pudiendo apoyar la investigación, el desarrollo y la innovación utilizando software libre (y gratuito), pudiendo fomentar la creatividad, pudiendo fomentar la libertad, vuelven a hacer lo contrario. ¿Por qué? no lo sé, no lo entiendo, me parece una estafa a gran escala a la ciudadanía, una estafa tanto económica como moral.
Pues si señor presidente, lo ha conseguido, me ha defraudado y mire que era difícil.
Estaba pensando en que diablos escribir para mantener viva esta bitácora y se me ocurrían demasiadas cosas, nada original: mi opinión sobre el cambio de gobierno, el 89 cumpleaños de Vicente Ferrer (el grande,el de Anantapur), el próximo congreso de Hispalinux... pero no me apetece hablar de nada de esto, ya hablan otros y muy bien, por cierto.
Me ha venido a la cabeza el título de este escrito, es una deliciosa novela de espionaje y ciencia ficción del gran Gonzalo Torrente Ballester, no es muy de su estilo pero, es suya. Una noche hace unos años, tras una estupenda cena en La Matilde y cerrando uno tras otro varios garitos de la noche zaragozana de entre semana (no demasiados, por cierto) entre copita y copita, Alvaro Torrente (hijo de don Gonzalo) nos fue desgranando a David de Ugarte y a mi, toda la trama de esta novela que, nos dijo, estaba descatalogada (días después conseguí comprarla). No viene a cuento el motivo de aquel encuentro, ni siquiera lo recuerdo claramente pero, me ha venido a la memoria esa noche y aquellos días en que muchos de nosotros concebimos grandes esperanzas sobre el futuro de Zaragoza.
Algunos sabéis de qué y de cuando estoy hablando, otros dirés que vaya gilipolleces dice este tio, de todas formas, nadie me negará que el título de este post, es bonito,
Estamos viviendo unos tiempos en que la crisis económica de los paises desarrollados (los otros siempre están en crisis) nos hace dudar de las tan predicadas (por mi mismo en algunos casos) bondades de la globalización, es más, quedan al descubierto sus principales deficiencias.
La realidad es que una minoría de especuladores sin vergüenza han puesto en jaque la economía de mercado. Si el "dios mercado" no es capaz de evitar la desmesurada especulación de suelo y vivienda, con la connivencia de la banca, las archimillonarias estafas de fondos de inversión "seguros" y multitud de artimañas que la organización social y económica permiten, debe ser hora de empezar a pensar que quizás no sea este (la economía de mercado) el mejor modelo, ni siquiera el menos malo.
No seré yo quien defienda doctrinas salvadoras (que tampoco han salvado mucho) ni soluciones mágicas, que no las hay, pero si me atrevo a abrir los ojos a pequeñas iniciativas (no tan pequeñas ya) de economía solidaria, comercio justo, etc. nacidas para ayudar a sobrevivir a comunidades pobres de países pobres y que están evolucionando hasta hacer pensar a mucha gente si no irán por aquí los tiros de la verdadera nueva economía.
Estos días anda por España Euclides André Mance invitado por la Red de economía alternativa y solidaria REAS, explicando la experiencia de Brasil. Allí se cuentan ya por
más de 22.000 las iniciativas de este ámbito y son 10.653 los proyectos
emprendores creados entre 2001-07 generaron unos 800.000 puestos de
trabajo y una facturación de 3.000 millones de euros. Los ingresos de
este tipo de mercado supusieron un crecimiento del 47% en 2007 respecto
al año anterior.
Tomando un café con unos amigos, Euclides nos decía que se trata de crear una alternativa viable y concreta para los excluidos por la globalización. Si esta alternativa se hiciera efectiva de modo amplio e internacional, la organización de redes de colaboración solidaria tendería a la construcción de una sociedad alternativa al capitalismo actual, valiéndose de los recursos generados por el. Para que esta meta sea viable y sostenible, solo se requiere una condición, a saber: que todos los que se adhieran al proyecto por un nuevo orden mundial basado en promover las libertades públicas y privadas, practiquen el consumo solidario; esto es, que en todas las actividades de consumo den preferencia a productos elaborados por las redes de colaboración solidaria.
Enlazo y reproduzco el post de David de Ugarte sobre Bush & cia., totalmente de acuerdo, como casi siempre.
“Tu despedida, perro!!”
gritó hoy un periodista iraquí en la rueda de prensa de despedida de
Bush. Bush deja un país (aún más) arrasado y una simpática cleptocracia
zipaya en el gobierno. Una cleptocracia que parece haber cambiado el “Dios es grande” de la bandera, por el “A robar, a robar, que la ocupación se va a acabar“.
Hoy al zipayo sin nombre pero con cargo de primer ministro le quedó el
gesto autoritario de encargado chusco de franquicia, a Bush la eterna
cara de idiota y al periodista un largo día de golpes y patadas. Al
mundo le queda descubrir que Obama defenderá los intereses de su país,
es decir, apuntalará a sus zipayos.
A continuación transcribo literalmente la Carta abierta al presidente Zapatero, que Jorge Fuertes, presidente de Hispalinux, ha publicado en la web de ésta organización y que suscribo en su totalidad.
"(…) bajo las condiciones existentes, los capitalistas privados
inevitablemente controlan, directamente o indirectamente, las fuentes
principales de información (prensa, radio, educación). Es así
extremadamente difícil, y de hecho en la mayoría de los casos
absolutamente imposible, para el ciudadano individual obtener
conclusiones objetivas y hacer un uso inteligente de sus derechos
políticos."
(Albert Einstein, ¿Por qué socialismo? Artículo publicado en Monthly Review, Nueva York, mayo de 1949).
El pronóstico de Albert Einstein fué constatado años despues en el
Plan Estratégico de 1996-2001 de la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO), el cual advertía
que si la concentración de la información, la comunicación y el soporte
técnico quedaban en pocas manos, se resentiría seriamente la democracia
en el mundo.
Desgraciadamente no previno que los intentos de equiparar los
derechos de autor con la propiedad (lo que ha venido llamándose
"propiedad intelectual") tendrían un efecto aún más perverso; la
expropiación del conocimiento público, sufragado por toda la humanidad
durante miles de generaciones y la apropiación del mismo por parte de
personas que dicen tener "todos los derechos reservados" sobre su obra.
Como si no hubiera reutilizado conocimiento que a todos pertenece y
del que nadie es, ni puede ser, su amo en exclusiva. Como si no
hubiéramos sufragado todos, solidariamente, las estructuras que han
hecho posible su aprendizaje, su bienestar y la posibilidad misma de
vivir para poderla realizar.
Por otro lado la propiedad privada, en España, no es ilimitada por
naturaleza, más al contrario; está sometida a la función social. El
limite de la propiedad privada no es pues algo ajeno, exógeno o
impuesto desde fuera sino que es algo consustancial a si misma y, por
tanto, en el caso de los derechos de explotación de la obra (la mal
llamada "propiedad intelectual") el derecho universal de acceso a la
cultura supone el objetivo mismo de los derechos de autor (fomentar la
creación para el aprovechamiento social).
Es por eso que nuestra Constitución en su artículo 44. establece que
"Los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura, a
la que todos tienen derecho y promoverán la ciencia y la investigación
científica y técnica en beneficio del interés general."
Por tanto los Derechos de Autor no pueden equipararse a los Derechos Fundamentales, y menos, ser prevalentes sobre ellos.
En ningún caso la investigación, persecución o penalización de una
infracción de derechos de autor puede suponer la conculcación de
Derechos Fundamentales como los expresados especialmente en el artículo
18 y 20:
Inviolabilidad del domicilio (no se puede registrar nuestros equipos sin consentimiento u orden judicial).
Secreto de las comunicaciones (no se nos puede espiar o conocer los datos que intercambiamos los ciudadanos sin orden judicial).
Límite a la informática para preservar la
intimidad familiar (no se puede hacer estimaciones estadísticas de
tráfico que permitan saber nuestra actividad sin orden judicial).
Derecho a una comunicación libre: Que abarca nuestra Libertad de Expresión, producción y creación literaria, artística, científica, técnica y tarea docente.
Derecho a la información: A recibirla y emitirla
con prohibición expresa de la censura previa, el secuestro
administrativo y cualquier maniobra para dificultad nuestro acceso a la
información y la cultura.
Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.
Es por todo esto que la Neutralidad de Red es una obligación que
deriva de los derechos fundamentales. Es decir, que los intermediarios
deben mantenerse neutros y limitarse a conectar a proveedores de
contenidos (sean personas físicas o jurídicas) con aquellos que deseen
acceder a ellos sin jerarquizar, priorizar o penalizar dicha
comunicación bajo ningún supuesto que no sea el de la voluntad del
ciudadano. Y, por supuesto, garantizando el secreto de los datos y que
por sus redes circulan y siendo completamente escrupulosos con la
privacidad e intimidad de las personas.
Sr. Rodriguez Zapatero, por favor comuníquele a su
Ministro de Cultura y a su Ministro de Industria que su gobierno está
empeñado en favorecer los derechos de los ciudadanos y que si no están
por la labor, que al menos respeten su promesa de acatar la
Constitución Española.
--- Jorge Fuertes Alfranca Presidente de Hispalinux
Acaba de celebrarse el FICOD (II Foro Internacional de Contenidos Digitales) y, aunque no he leido detenidamente ponencias y contenidos, me ha sorprendido agradablemente la concesión de uno de los premios FICOD a la empresa aragonesa COLORIURIS.
Recientemente hablaba con Pedro J. Canut, principal responsable de Coloriuris y me pareció convincente su teoría de que la propiedad intelectual debe estar en manos de los autores (no en las de oscuras sociedades que no son autoras más que de sus tropelías, pienso yo) y para ello, herramientas como Coloriuris son garantía de libertad fundamentalmente.
Bueno, no pretendo explicar qué es Coloriuris, solo pretendo dar mi más sincera enhorabuena a Pedro y sus colaboradores. Espero que, a partir de ahora avance su proyecto como, sin duda alguna, merecen.
Ha ocurrido, por primera vez en la historia, un negro (bueno, no muy negro, no es pobre) accede a la presidencia del país más poderoso del mundo.
Como mucha otra gente, no me hago demasiadas ilusiones, no sé si mejorará la esperanza de vida de los niños del "tercer" mundo, no sé si se firmará la paz en los frentes abiertos.. Realmente no parece muy difícil, basta con sustituir las exportaciones de armas por otras de medicinas y alimentos pero, me temo que va a ser algo más complicado.
El absoluto poder del gran capital (con residencia en USA), no se si va a cambiar suficiente su orientación para que no se desvanezcan las ilusiones que una campaña electoral larguísima ha generado.
Quizá fuera suficiente con que no interviniesen en los problemas del mundo, ya que no son capaces de solucionarlos, al menos que no los creen. No necesitamos mas elementos como Osama Bin Laden o el propio Sadam Hussein, cuya ascensión al poder en cada uno de sus ámbitos, fue dirigida y financiada por los USA, como todo el mundo sabe. No necesitamos más guerras del petróleo, no queremos más apoyo a golpes como los de Chile y Argentina. No intervengan por favor, no como hasta ahora, al menos.
Por aquí se lleva lo de dar 100 días a un gobernante antes de empezar a criticarle, por supuesto señor Obama, 100 y los que hagan falta, a algunos no nos va a poder defraudar pero, ojalá nos sorprenda agradablemente. Y, si empieza a hacer cosas decentes, que sea por muchos años.
Enhorabuena señor Obama, ¿enhorabuena para nosotros también? ojalá sea así.
Tras unos años de bonanza económica, de inversión, de buenos negocios, sobre todo para un par de sectores, la banca y la construcción (bueno, mejores negocios para la especulación), diversas coyunturas nos han traido a una crisis económica que, no por ser mal de muchos, nos consuela.
La insaciable avaricia (esto lo decía hace unos días Joaquín Almunia) de los mencionados banca y construcción, que, a pesar de ver venir el inevitable pinchazo del globo (burbuja inmobiliaria le llaman), han seguido permitiendo (los bancos con sus fáciles préstamos hipotecarios a decenas de años) que los ciudadanos compren viviendas a unos precios que no pueden pagar.
Al final, el castillo de naipes se viene abajo. Ojo, principalmente en la meca del liberalismo (liberalismo a su estilo, claro), los mismísimos U.S.A. y, por supuesto, los poderes económicos del mundo, al dictado del gran padre blanco (Bush) han acudido sin demora al rescate de los pilares del capitalismo, los ricos (las entidades bancarias y las grandes inmobiliarias).
Ni por asomo se les ha ocurrido en ningún momento a los grandes poderes económicos, echar una mano (de verdad) a los principales pequeños motores de la economía, las pequeñas empresas y los autónomos, pero esto es otra historia.
De todas formas, ahora van a votar los estadounidentes, más tarde votaremos nosotros y, como si todo fuera bien, colocaremos en el poder a los mismos que hoy nos ponen en la picota. Ojo, aunque prefiero al PSOE que al PP y prefiero a Obama que a McCain, no me llenan, ni mucho menos ninguno de ellos. Quizá deberíamos los ciudadanos invertir lo que todos ( o casi todos) tenemos, algo de tiempo y, lo que tenemos menos, ganas, e ir "al rescate" de valores políticos que, hoy por hoy están sumidos en una total bancarrota.
No hay mal que cien años dure, reza nuestro refranero y puede que sea verdad, más nos vale en referencia a la crisis económica que nos tiene acongojados, sobre todo, por que no veo que pueda solucionarse solamente con medidas gubernamentales. Ciertamente, lo que habría que hacer es cambiar la actitud de los ciudadanos de todo el mundo, los grandes empresarios deberían perder un poco el miedo a invertir el dinero propio y tener un poco más de cuidado al invertir el ajeno. Los gobiernos deben intervenir, por supuesto, pero no tanto como repartidores de pastel (grandes contratos, subvenciones ...) como de gestores del bienestar social, tomando como bienestar social, por delante de la renta per cápita, el nivel cultural de la ciudadanía, la libertad en todos los ámbitos, la sonrisa de los niños, la sonrisa de todos. A una ciudadanía culta, libre y feliz le es más sencillo capear las crisis.
Es mejor invertir en unas vacaciones, un curso de pintura (o de lo que sea), un buen ordenador (con GNU Linux, por supuesto) ..., que en un apetitoso fondo de inversión con el que podemos ganar más dinero o ver como se va por el desagüe sin que nada podamos hacer más que lamentarnos, como está ocurriendo estos días con la quiebra de Lehman Brothers, por ejemplo. Y si queremos invertir en ganar más dinero, deberíamos molestarnos en buscar empresas y proyectos (grandes y pequeños) que, aunque no parezcan tan seguros, empujen las economías por el camino del trabajo, la investigación, el avance en general, no por el de la pura especulación del bien/mal hacer de grandes corporaciones tan lejanas como ajenas.
Es más costoso lo que propongo, por supuesto, pero la calidad de vida tiene también el ingrediente de las cosas que consideramos bien hechas. No parece tener relación con el tema de este escrito, hablo del científico Stephen Hawking, pero me parece el modelo máximo, no tanto por sus espectaculares conocimientos sobre casi todo, sino por la inusual capacidad de entrega de si mismo a la sociedad. Estos días, tenemos el honor de tenerlo entre nosotros por Galicia, le van a dar otro premio (el Fonseca de Divulgación Científica), ya no puede siquiera mover los dedos, maneja un ordenador con el movimiento de los ojos, ya casi parece que no es nada, pero es muy muy grande, intentemos imitarle un poquito, saldremos adelante.
No van mal nuestros atletas en los Juegos Olímpicos, desde mi punto de vista, claro que yo no estoy todo el puto día diciendo que somos los mejores, que nos llevaremos 25 o 30 medallas como mínimo, etc. etc. Estoy ahora viendo el partido España-China de baloncesto y pierde España de 14 en el último cuarto, podemos ganar, por supuesto, pero si ganan los chinos (que son muy buenos) pues mala suerte, no se habrán estrechado los límites de nuestra tierra ni se habrá menoscabado el trabajo de los profesionales (los preparadores digo) del deporte español. Pero ojo, desde el punto de vista de buena parte de los medios de comunicación, con anuncios y cortos (en conjunto con las marcas de prendas deportivas), somos la hostia, nadie puede con nosotros, por pura raza (eso si no leemos los nombres de algunos de los atletas, como Josephine Onyia o Ayad Lamdassen), "a por ellos", "podemos", etc. etc.
Menuda presión para los deportistas y, lo que es peor, menuda presión para los ciudadanos cuya valía parece estar en manos de un triple de Navarro o de una derecha de Nadal o quizá de unas pedaladas de Freire. Quizá esté yo equivocado y sea todo esto bueno para el deporte y para España pero me parece un peñazo insufrible todo lo que acompaña a cualquier acontecimiento deportivo en el que tengamos posibilidades.
De todas formas, lo que menos me gusta es que todo esto sea el consabido "pan y circo" para que la nueva "furia española" suavice los problemas económicos y sociales que la escasa eficacia de los sucesivos gobiernos de unos y otros están creando en nuestra tierra.
En este rato, la selección de baloncesto está danto la vueta a la tortilla y puede que gane (deseo que se lleven una medalla, como el que más), ¡adelante!.
Ninguno
terminamos Derecho. Pero es que nosotros no perseguíamos justicia sino
las piernas de Marina. Juan se sentó en la última fila y yo, en la
primera. Mientras él procuraba meterle mano, yo prestaba a Marina mis
apuntes. La noche que los vi besándose, no pude soportarlo más y todo
el peso del Derecho Romano cayó sobre el cráneo de Juan repetidas
veces. Nadie quiso defenderme hasta que una mañana se abrió la puerta
de mi celda. No necesité levantar la cabeza para reconocer esas
piernas. A ella, estaba claro, le gustaban los chicos malos.